Y así acabó este día estupendo. Por mi parte, y sé que por la de todos los personajes que hemos tenido la suerte de poder estar allí, deciros que sois MARAVILLOSOS, que os deseamos todo lo mejor del mundo mundial y que esa felicidad y ese duende que tenéis nunca, nunca os abandonen. ¡Os queremos mucho niños!
y todos lo vamos a recordas siempre, siempre, SIEMPRE.
Menudo inicio de aventura de vuestras vidas, Titos!
Guido también se acerco a la mesa de mezclas...
y, como no, además de maestro de ceremonia, nuestro RKR DJ.
